Entre la noche del 13 de marzo y la madrugada del 14 de marzo de 2025, un impresionante eclipse lunar total tiñó la Luna de un intenso color rojo, un fenómeno que pudo apreciarse desde diversas regiones del mundo, incluyendo toda América Latina. Este evento astronómico, que ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, bloqueando la luz solar directa sobre nuestro satélite natural, ofreció un espectáculo único para los amantes de la observación celeste.
¿Por qué la Luna se torna roja durante un eclipse lunar?
Según la NASA, el característico tono rojizo de la Luna durante este fenómeno se debe a la sombra que proyecta la Tierra. La atmósfera terrestre dispersa la luz solar, filtrando las longitudes de onda más azules y permitiendo que solo las tonalidades que van del amarillo al rojo alcancen la superficie lunar. “La parte más azul de la luz solar se dispersa hacia otros lugares, donde aún es de día, y solo llega a nuestros ojos la gama de colores que incluye el rojo”, explicó la agencia espacial.
Este evento, conocido popularmente como “luna de sangre”, no solo es un espectáculo visual, sino también una oportunidad para aprender sobre los fenómenos astronómicos y su impacto en la cultura y la ciencia. Los eclipses lunares totales son relativamente frecuentes, pero cada uno ofrece una experiencia única dependiendo de las condiciones atmosféricas y la ubicación del observador.

