Un conductor extranjero, propietario de una lujosa camioneta Kia Sportage gris oscuro, se encuentra en el centro de una investigación penal tras atropellar a varios manifestantes estudiantiles a las afueras de la Universidad del Valle en Cali durante las protestas del lunes 19 de mayo. El incidente, capturado en videos que se viralizaron en redes sociales, muestra cómo el vehículo aceleró bruscamente contra los estudiantes que protestaban por el feminicidio de Sirley López, ocurrido días antes en la sede Palmira de la institución.
Según testigos y autoridades, el conductor ignoró las órdenes de detenerse y embistió a los jóvenes, dejando a uno con fracturas tras ser arrastrado sobre el capó. Posteriormente, huyó del lugar sin prestar ayuda. El Subsecretario de Movilidad de Cali, Jorge Moreno, confirmó que la camioneta habría salido del parqueadero del centro comercial Unicentro antes del atropello.
El abogado penalista Francisco Bernate explicó que los hechos podrían constituir tentativa de homicidio agravado, un delito castigado con penas entre 17 y 33 años de prisión. “El uso deliberado de un vehículo como arma contra personas en estado de indefensión demuestra una intención clara de causar daño, lo que descarta cualquier supuesto accidente”, señaló Bernate. Agregó que la gravedad del caso aumenta por tratarse de una protesta pacífica y por la huida del responsable, lo que refleja “dolo” en sus acciones.
Las autoridades ya identificaron al dueño del vehículo, se trata de Gregory Allan Hagen, un ciudadano estadounidense que reside en Cali desde el 2014, y adelantan las diligencias para su captura. Mientras tanto, la comunidad estudiantil y organizaciones de derechos humanos exigen justicia, calificando el hecho como un ataque violento contra la protesta social. El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en las manifestaciones y la responsabilidad penal de quienes utilizan vehículos como instrumentos de agresión.

