Un grupo de emisoras públicas estadounidenses, lideradas por la Radio Pública Nacional (NPR), presentó una demanda contra el presidente Donald Trump y miembros de su gobierno, luego de que el mandatario firmara una orden ejecutiva para eliminar los fondos públicos que reciben estas cadenas.
Los hechos
El 1 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva titulada “Acabando subsidios de pagadores de impuestos a medios tendenciosos”, en la que ordenaba a la Corporación de Transmisión Pública (CPB) suspender la financiación a NPR y PBS, argumentando que no ofrecían una cobertura “justa e imparcial”. Esta no era la primera vez que el presidente atacaba a estas cadenas: en abril las había calificado como “monstruos de extrema izquierda” en un tuit.
La demanda
NPR, junto con tres emisoras locales (Colorado Public Radio, Aspen Public Radio y KSUT), presentaron la demanda ante un tribunal federal en Washington D.C., alegando que:
- Extralimitación de funciones: Solo el Congreso puede decidir sobre el presupuesto de medios públicos, no el Ejecutivo.
- Violación a la Primera Enmienda: La orden de Trump atenta contra la libertad de prensa y expresión.
- Represalia política: El mandatario busca castigar a medios críticos con su gobierno.
“Esta orden ejecutiva es un ataque directo a la independencia periodística y a los principios constitucionales”, declaró Katherine Maher, presidenta de NPR.
Reacciones
PBS (la cadena de televisión pública) no se unió a la demanda, pero anunció que evalúa acciones legales por separado.
El juez Randolph D. Moss, quien lleva el caso, también está a cargo de otra demanda contra Trump por intentar remover miembros de la junta directiva de CPB.
Contexto de las emisoras
Las emisoras públicas en EE.UU. reciben menos del 1% del presupuesto federal, pero son vitales para comunidades rurales y zonas con poca cobertura mediática. Expertos legales señalan que la demanda podría frenar el intento de Trump, ya que cortar fondos requeriría aprobación del Congreso.

