El presidente Gustavo Petro elevó la apuesta en su pulso institucional al anunciar que recurriría a una Asamblea Nacional Constituyente si su decreto de consulta popular es bloqueado. En entrevista con CNN en Español, el mandatario reveló su hoja de ruta ante el posible fracaso de su estrategia:
- Primera opción: Si la Corte Constitucional tumba el decreto, buscará recolectar 8 millones de firmas para una nueva consulta
- El Plan B: Promover en las elecciones legislativas de marzo 2026 una papeleta para convocar la Constituyente
“Para esa época ya estaré terminando mi mandato”, reconoció Petro, desvinculando la iniciativa de intereses personales. El anuncio llega 24 horas después de firmar el polémico decreto que ordena la consulta popular para el 7 de agosto sobre su reforma laboral, actualmente en estudio por la Corte Constitucional.
La oposición ya activó su contraofensiva legal. Radicó ante el Consejo de Estado una demanda de nulidad contra el decreto, argumentando que viola el artículo 104 de la Constitución al omitir la aprobación del Senado, que había rechazado la consulta el 14 de mayo por 49 votos contra 47.
Analistas políticos ven en esta escalada retórica un intento por mantener activa su base electoral de cara a 2026; presionar al Congreso para aprobar reformas pendientes, y capitalizar el descontento social contra las instituciones.
El gobierno insiste en que la consulta busca “dar voz al pueblo” sobre reformas estancadas, mientras la oposición denuncia un intento por socavar el orden institucional. La Corte Constitucional tendrá la palabra definitiva en esta batalla que podría redefinir los límites del poder presidencial.

