En un extenso discurso de más de dos horas durante la instalación de la última legislatura del Congreso, el presidente Gustavo Petro advirtió sobre lo que considera amenazas contra el proceso electoral y presentó un balance de su gobierno, marcado por fuertes críticas a la oposición y defensa de sus políticas.
Advertencia sobre las elecciones
El mandatario alertó sobre posibles intentos de “anular o silenciar la participación popular” en los próximos comicios, aunque sin especificar actores concretos. “El primer grito de libertad se dio por la participación popular. Quienes creen que anulando al pueblo no son demócratas”, afirmó, en lo que se interpretó como un mensaje dirigido a sectores opositores.
Defensa de la Paz Total
Petro insistió en la necesidad de implementar justicia restaurativa como parte de su política de paz, respondiendo a críticas sobre beneficios para grupos criminales: “¿Qué temor hay en que Colombia tenga justicia restaurativa? Pensar solo en castigo es vendetta”. Anunció que el ministro de Justicia radicará pronto el nuevo proyecto de Paz Total, que podría generar tensiones para la aprobación del presupuesto 2026 y otras reformas pendientes.
Balance económico
El presidente destacó logros de su gestión:
- Reducción de inflación del 13% al 4.82%
- Crecimiento del 7.1% en sector agrícola
- Compra de 401,349 hectáreas de tierra por $3.6 billones
- Recuperación de tierras en poder de narcotraficantes
Criticó al Banco de la República por mantener altas tasas de interés y a medios de comunicación por lo que llamó “burbuja de mentira”.
Enfoque en Antioquia
Petro dedicó parte de su discurso a resaltar logros en Antioquia, donde busca fortalecer su base política para 2026: “Recuperamos la industria antioqueña dominada por mafias”. Mencionó créditos para confeccionistas y crecimiento turístico, en claro mensaje a este estratégico departamento.
Postura sobre Gaza
Reiteró su calificación de “genocidio” a la ofensiva israelí y anunció que usaría mecanismos de la OMC para restringir el comercio con Israel, pese a posibles consecuencias jurídicas: “Esto retará al poder judicial y expondrá mi vida”.
El discurso, interrumpido por aplausos de sus seguidores y rechazos de la oposición, marcó el tono de lo que será el último año legislativo de este gobierno, con claras líneas de debate hacia las elecciones de 2026. Petro combinó advertencias sobre riesgos democráticos con una defensa agresiva de sus políticas y un llamado a consolidar lo que considera transformaciones estructurales.

