Una inusual escena de desconsuelo protagonizó Neymar este domingo tras la humillante derrota 6-0 de su equipo, Santos, ante Vasco da Gama en el Campeonato Brasileño. El resultado no solo marcó el peor desempeño del club en su estadio Morumbi, sino que representa la mayor goleada que el Vasco le ha propinado al Santos en casi un siglo de enfrentamientos.
El delantero, visiblemente afectado, no pudo contener las lágrimas al final del partido y recibió consuelo del técnico rival Fernando Diniz. Ante los medios, Neymar expresó su profunda decepción: “Estoy totalmente decepcionado con nuestro juego. Ustedes tienen todo el derecho a protestar, pero sin violencia, aunque sí tienen derecho a insultar. Es un sentimiento de mucha vergüenza. Nunca había pasado por esto en mi vida”, declaró el astro brasileño, quien nunca antes había sufrido una derrota por tan amplio margen en su carrera.
Las consecuencias no se hicieron esperar. Horas después del encuentro, la directiva de Santos anunció la salida del entrenador Cleber Xavier. El club, fundado por Pelé, ocupa actualmente el decimoquinto lugar en la tabla con 21 puntos, apenas cuatro unidades por encima de la zona de descenso.
Este resultado representa un duro golpe para las aspiraciones de Neymar de volver a ser convocado a la selección brasileña, especialmente tras su regreso al fútbol nacional con grandes expectativas. El partido ante 53.000 espectadores en el Morumbi quedará registrado como uno de los momentos más oscuros en la historia reciente del club paulista.

