La Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a Carlos Ramón González, exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) durante el gobierno Petro, por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). La diligencia se llevó a cabo ante la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia.
González, actualmente prófugo en Nicaragua, fue llamado a juicio para responder por los delitos de cohecho por dar u ofrecer, peculado por apropiación en favor de terceros y lavado de activos. Según la Fiscalía, liderada por María Cristina Patiño, el exfuncionario habría sido “el cerebro” del millonario desfalco a la entidad, ordenando pagos ilegales y entregando contratos a congresistas para destrabar iniciativas legislativas del gobierno.
La acusación señala que González habría ordenado ofrecer más de 60.000 millones de pesos a los entonces presidentes del Senado y la Cámara, Iván Name y Andrés Calle, actualmente detenidos. Debido a la premura del tiempo, el plan se habría modificado, entregándoles finalmente 3.000 millones al senador Name y 1.000 millones al representante Calle. Estos recursos provendrían de sobrecostos en un contrato de la Ungrd para comprar carrotanques destinados a La Guajira.
La exconsejera presidencial para las regiones, Sandra Ortiz, también implicada y actualmente detenida, habría sido la encargada de transportar el dinero en efectivo desde la Ungrd hasta los congresistas. La Fiscalía sostiene que González “defraudó las expectativas que la sociedad depositó” en él como uno de los cargos más importantes del país, considerado en su momento “la mano derecha” del presidente. A pesar de su fuga, el proceso judicial continuará en Colombia.

