El teniente del Ejército Nacional Leider Ortiz Ortiz reconoció ante la justicia su participación en la tortura y el homicidio de un campesino de 27 años, ocurridos en octubre de 2025 en la base militar de Frontino (Antioquia). Llegó a un acuerdo con la Fiscalía y un juez penal avaló la negociación, imponiéndole una pena de 20 años y dos meses de prisión por los delitos agravados de tortura, homicidio y desaparición forzada.
La investigación de la Fiscalía estableció que la víctima, quien presentaba una discapacidad cognitiva, fue retenida en las instalaciones militares bajo la sospecha de pertenecer a un grupo armado ilegal. Una vez bajo custodia, Ortiz Ortiz y otros ocho militares, según el ente acusador, desnudaron al campesino, lo golpearon, amarraron y colgaron de un árbol. Además, “los tratos crueles e inhumanos se prolongaron durante cinco horas”.
Finalmente, el hombre de 27 años murió en un baño de la guarnición. Su cuerpo fue envuelto en una hamaca, trasladado al helipuerto y arrojado al río El Cerro. Fue encontrado por las autoridades tres semanas después y enviado al Instituto Nacional de Medicina Legal para su identificación.
Por el mismo caso se encuentran judicializados y privados de la libertad el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez Mideros, el cabo segundo Cristian David Córdoba Piamba, y los soldados Brayan Estiven Osorio, Miguel Ángel Caicedo Hernández, Alberto Rojo Giraldo, Didian Fernando Ruiz Reyes, Jhon Edwin Quejada Fabra y Neider Oyola Ortiz. Todos ellos continúan tras las rejas a la espera de su proceso judicial.

