El tramo final de la campaña presidencial arrancó con varias controversias. El Consejo Nacional Electoral (CNE) recibió dos denuncias contra el candidato Iván Cepeda por la realización de eventos en Arauca y Sincelejo, los días 27 y 25 de mayo, respectivamente, cuando ya está vigente la prohibición de actos públicos masivos a una semana de los comicios (decreto 0188 de 2026). Los denunciantes, Gabriel Garrido y Santiago Arango, argumentan que, aunque los eventos fueron en recintos cerrados, la campaña usó redes sociales para promoverlos.
Además, la fórmula vicepresidencial de Cepeda, Aida Quilcué, generó polémica en Yopal al afirmar que “aquellos que han estudiado en las mejores universidades del país lo único que nos dejaron fue robarse la plata del pueblo”, frase que desató críticas por generalizar sobre las instituciones de educación superior.
En el otro extremo político, Ana Lucía Pineda, esposa de Abelardo de la Espriella, declaró a Semana que, en caso de perder las elecciones, su familia tiene una “vida resuelta” y podría radicarse nuevamente en Italia. “Si perdemos, no pasa nada, tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos con nuestros hijos, estamos en otro país (…) si queremos, vamos a Colombia y, si no, no”, aseguró.
La entrevista se conoce después de que el medio El Olfato denunciara que el senador electo del movimiento de De la Espriella, Alejandro Bermeo, habría ejercido violencia contra su expareja en Ibagué. Bermeo negó los hechos y afirmó que fue víctima de una extorsión de 100 millones de pesos con una denuncia falsa, de la cual ya hay una persona capturada.
Por su parte, la candidata Paloma Valencia y su fórmula, Juan Daniel Oviedo, acudieron al Chorro de Quevedo para un debate con el candidato Abelardo de la Espriella, quien nunca llegó.

