El presidente Gustavo Petro anunció este domingo que no acepta los resultados del preconteo de la primera vuelta presidencial, que dieron como ganador a Abelardo de la Espriella con más de 10 millones de votos, superando por unos 669.000 sufragios a Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico a quien el mandatario respaldó en las urnas.
A través de su cuenta en X, Petro cuestionó el software de conteo de votos, operado por la firma Thomas Greg & Sons, a la que ha señalado en múltiples ocasiones de fraguar fraudes electorales. “Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”, afirmó.
El mandatario aseguró que existen “dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales” y que “las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes”. Advirtió que los únicos resultados vinculantes que reconocerá serán los de las comisiones escrutadoras dirigidas por jueces de la República.
Petro había denunciado con anterioridad la necesidad de que el código fuente de los softwares electorales fuera público, insistiendo en que “el mayor fraude en las elecciones es el desacato a la justicia al desobedecer la orden judicial del año 2018 de obtener un software público propiedad del estado”. Sus señalamientos fueron desestimados por misiones de observación y por la Procuraduría, que indicaron que se trataban de opiniones sin pruebas contrastadas.
La Registraduría había informado que el software quedaría “congelado” hasta la apertura de urnas, un proceso vigilado por observadores nacionales e internacionales que certificaron su transparencia. La fórmula vicepresidencial de Cepeda, Aida Quilcué, respaldó la posición de Petro al afirmar que “nuestras ancestralidades aún no aceptamos los resultados de hoy”. Cepeda, por su parte, señaló que “hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral (…) estamos hablando de 855.000 personas”.

