La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de siete años de prisión contra el general (r) Rodolfo Palomino, exdirector de la Policía Nacional, por el delito de tráfico de influencias relacionado con su actuación en 2014 para frenar la captura del empresario Luis Gonzalo Gallo Restrepo, señalado de ayudar a paramilitares a expropiar tierras.
El fallo ratificó la decisión de la Sala de Primera Instancia de agosto pasado, que negó la prisión domiciliaria e impuso además una multa equivalente a 174,9976 salarios mínimos y nueve años de inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas.
El alto tribunal determinó que Palomino aprovechó su alto cargo para sostener un encuentro informal en el apartamento de la fiscal delegada Sonia Lucero Velásquez Patiño, adscrita a la Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía, con el fin de solicitarle reconsiderar la orden de captura contra Gallo Restrepo, quien hacía parte del Fondo Ganadero de Córdoba. La reunión fue grabada en su totalidad por la funcionaria, material que se convirtió en la prueba principal del caso.
“Solicitar directamente en la vivienda de una fiscal que una investigación se dejara quieta, lejos de catalogarse como una conducta inherente a los deberes oficiales que le asistían al general en retiro, se instituyó en un abuso del poder del que, para entonces, estaba investido”, señaló el magistrado Gerson Chaverra al leer la decisión.
La Sala Penal concluyó que la acción no está prescrita, como lo había planteado la defensa, y que no hay duda de que Palomino intentó manipular a la fiscal del caso para obstaculizar la investigación y evitar la captura de Gallo Restrepo, en una “inaceptable desviación de poder agravada por la investidura que ostentaba”.

