Una misión humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Misión de la ONU en Colombia recibió este miércoles 3 de diciembre a 28 personas que permanecían secuestradas bajo control del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo. El grupo, secuestrado desde enero de 2025 durante la escalada violenta en la zona, está conformado por 17 hombres y 11 mujeres, incluyendo cinco menores de edad.
Según el informe de la Defensoría, la mayoría de los liberados se encuentra en condiciones de salud aceptables, con excepción de una persona que presenta dolencias por una herida corporal. Las identidades de las víctimas no han sido divulgadas oficialmente.
Esta acción se suma a la liberación de once personas realizada el 29 de noviembre, para un total de 39 individuos recuperados en los últimos días. Todos habían estado bajo custodia del Frente Nororiental de Guerra del ELN, estructura que opera en esta zona fronteriza con Venezuela.
La delegación gubernamental para los diálogos con el ELN, actualmente suspendidos, calificó el hecho como un avance positivo e instó a la liberación de los secuestrados pendientes, entre los que se encuentran miembros de la Policía Nacional, el CTI de la Fiscalía y el Ejército.
Paralelamente, la Comisión de Verificación Humanitaria alertó sobre el deterioro de la situación en el Catatumbo debido a los enfrentamientos entre el ELN, el frente 33 de las disidencias de “Iván Mordisco” y la fuerza pública. Tras una visita de tres días a municipios como Tibú y El Tarra, la comisión urgió al Estado a implementar una estrategia institucional inmediata que garantice la protección civil ante el posible recrudecimiento del conflicto en diciembre.

