El Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) aprobó una asignación de 13 billones de pesos destinada a la modernización de la Fuerza Pública, decisión adoptada por el gobierno de Gustavo Petro en un consejo de ministros celebrado tras el accidente de un avión militar en Putumayo, que dejó 69 uniformados fallecidos y más de 50 heridos.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó el monto como una “cifra histórica” que evidencia el compromiso del Ejecutivo con la soberanía y la seguridad del país. El titular de Defensa, Pedro Sánchez, precisó que estos recursos se suman a otras inversiones en materia de defensa, como la adquisición de aeronaves Saab Gripen por 16,8 billones de pesos, operación que según el funcionario garantizará capacidad operativa para las próximas cuatro o cinco décadas.
La decisión se conoce luego de que el presidente Petro calificara como “chatarra” la aeronave Hércules siniestrada, una de las donaciones provenientes de Estados Unidos durante el gobierno de Iván Duque. Pese a los señalamientos del mandatario, la Fuerza Aeroespacial sostuvo que las revisiones técnicas previas indicaban que la aeronave, supuestamente, aún contaba con condiciones para seguir operando.
El accidente ocurrió en medio del duelo nacional decretado por la Casa de Nariño, mientras el presidente participaba en espacios de conversación digital sin volver a referirse públicamente al siniestro. El episodio ha avivado los cruces entre oficialismo y oposición en medio de la campaña electoral, con mutuas responsabilizaciones sobre el estado de las capacidades de defensa del país.

