La batalla por el maillot amarillo entra en su fase crucial con un duelo épico entre los tres grandes del pelotón. Tadej Pogacar, Remco Evenepoel y Jonas Vingegaard se preparan para una semana decisiva en los Pirineos que podría escribir el destino final del Tour de Francia 2024.
El reto de Pogacar: “Ahora vienen mis terrenos”
El esloveno (UAE Team Emirates), actual segundo en la general, llega con la moral por las nubes pese a las bajas en su equipo. “Esta semana será la verdadera prueba”, advirtió el bicampeón, destacando la cronoescalada de Peyragudes como su gran oportunidad para hacer diferencias. Su advertencia fue clara: “Mis rivales son los que deben venir por mí”.
Evenepoel: El joven prodigio que juega al ajedrez
El belga (Soudal-QuickStep), tercero a 1’06”, sorprendió con su estrategia desenfadada. Fue el único de los favoritos que ofreció rueda de prensa en el día de descanso, bromeando: “Quizá los otros tienen mejor jefe de prensa”. Pero tras la sonrisa, esconde un plan calculado: “Dejaré que se cansen entre ellos. Mi ataque en la etapa 9 mostró que puedo sorprenderles”.
Vingegaard: El campeón que resurge
El danés (Visma-Lease a Bike), cuarto a 1’17”, encontró motivos para el optimismo: “Pogacar no pudo dejarme atrás en la etapa 10, algo que sí logró en el Dauphiné”. Con su gregario Simon Yates ganando una etapa, el doble campeón (2022-2023) siente que mejora cuando más lo necesita.
El desenlace comienza este miércoles
La etapa 11 (Toulouse-Toulouse) con cinco puertos en los últimos 50 km -incluyendo el temible muro de Pech David (18% de pendiente)- será el primer campo de batalla. Pero el verdadero juicio llegará en la cronoescalada del viernes y las brutales etapas pirenaicas del fin de semana.
Mientras el líder Ben Healy intenta mantener su sorprendente ventaja, los Tres Reyes del ciclismo mundial se preparan para una semana que promete pasar a la historia del Tour. Con diferencias mínimas y tácticas encontradas, los Pirineos serán el escenario de un duelo que ya tiene en vilo al mundo del ciclismo.

