La selección brasileña vivió una nueva decepción en la Copa del Mundo al caer 2-1 ante Noruega, en un partido que reflejó su peor versión y la prolongó su sequía de títulos. La Canarinha, que suma casi tres décadas sin conquistar el trofeo, volvió a quedarse en el camino con una imagen muy alejada de su tradición ganadora.
Brasil tuvo la oportunidad de adelantarse al minuto 12 con un penalti, pero Bruno Guimarães, superado por la presión, falló el cobro. A partir de ese momento, el equipo de Carlo Ancelotti nunca encontró su rumbo. Noruega no logró generar peligro con la posesión, mientras Brasil esperaba sin éxito los contragolpes de Vinícius Jr. El partido se mantuvo sin goles hasta el minuto 79, cuando Erling Haaland conectó de cabeza un centro desde la izquierda para poner el 1-0.
El delantero noruego amplió la ventaja 10 minutos después y sentenció el partido. Neymar, en su última Copa del Mundo, descontó de penalti en el tiempo añadido, pero el descuento no alcanzó para evitar una eliminación que profundiza la crisis de Brasil, que se despide de Norteamérica 2026 sin el nivel de otras épocas. El proyecto de Ancelotti arranca con un duro golpe, y la Canarinha se suma a la lista de selecciones sudamericanas eliminadas en este Mundial. Noruega, en cambio, celebró una de las victorias más importantes de su historia.

