Durante el Consejo de Ministros del pasado miércoles 13 de mayo, el presidente Gustavo Petro reiteró su intención de reformar la Constitución de 1991 mediante la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. “He hablado con el gobierno de los Estados Unidos para ampliar la Constitución de 1991, no para derogarla. Que se amplíe con un capítulo que son las leyes que durante 34 años el Congreso de Colombia no ha querido derogar”, señaló el mandatario.
Petro explicó que la constituyente tendría dos propósitos: aprobar las reformas sociales que no fueron aprobadas en cuatro años y cambiar el sistema político para evitar la corrupción. También anunció que emitirá nuevos decretos y resoluciones para defender el ahorro del público en EPS y fondos privados de pensiones, luego de que el Consejo de Estado frenara el traslado de recursos de fondos privados a Colpensiones. Según la Superintendencia Financiera, los recursos en cuestión ascienden a 8,7 billones de pesos de 32.803 afiliados.
El presidente afirmó que el artículo 76 de la reforma pensional está vigente y que el 16 de julio es el plazo máximo para que los trabajadores a 10 años o menos de la edad de pensión puedan trasladarse libremente de fondo. También denunció una “persecución” de la Fiscalía contra su exministro Ricardo Bonilla, a quien defendió y dijo que la Fiscalía “casi hace matar”. Relacionó este caso con la muerte de su nieto, hijo de Nicolás Petro, y señaló a la fiscal general Luz Adriana Camargo. Esto se suma a los recientes choques entre el Ejecutivo y la Fiscalía por el levantamiento de órdenes de captura a jefes del Clan del Golfo.

