El gobierno de Gustavo Petro radicará este lunes un proyecto de reforma tributaria que busca recaudar aproximadamente 26 billones de pesos, iniciativa que enfrenta una fuerte oposición en las comisiones económicas del Congreso. La propuesta llega en un contexto de estancamiento legislativo, donde ninguna de las reformas de la agenda gubernamental ha avanzado significativamente durante la actual legislatura.
La iniciativa tributaria y el presupuesto general de 2026 representan los últimos esfuerzos legislativos clave de la administración Petro. Según fuentes del Ejecutivo y legislativas, el presupuesto presentaría un desfinanciamiento que requeriría ajustes cercanos a los 45 billones de pesos para mantener el equilibrio fiscal, de acuerdo con estimaciones del Comité Autónomo de la Regla Fiscal.
Enrique Cabrales, presidente de la Comisión Cuarta y miembro del Centro Democrático, calificó la propuesta como una “dictadura tributaria” y alegó casos de “derroche” y “corrupción”, aunque sin presentar evidencias concretas. Desde el gobierno, Petro ha negado que el presupuesto tenga motivaciones electorales, atribuyendo la crisis fiscal a la deuda heredada de la administración Duque y al subsidio a la gasolina.
La iniciativa enfrenta la oposición consolidada de los partidos Conservador, Centro Democrático y Cambio Radical, mientras que el apoyo de La U y algunos sectores Liberales se mantiene incierto. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, ofrecerá una rueda de prensa este lunes para presentar los detalles técnicos de la propuesta tributaria.
El gobierno ha advertido que el rechazo a ambas iniciativas podría generar graves consecuencias para el desarrollo económico del país, en un escenario donde la capacidad de negociación política del Ejecutivo aparece considerablemente reducida.

