El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella perfila una política exterior pragmática que busca reposicionar a Colombia como aliado estratégico de Estados Unidos en la región, restablecer relaciones con Israel y abrir un nuevo capítulo en el vínculo con Venezuela.
Frente a Estados Unidos, Bula señaló que la prioridad será acercarse nuevamente a la administración de Donald Trump y recuperar el lugar de Colombia como principal socio en la región. La apuesta principal será conseguir el apoyo de Washington en temas de seguridad, como el crimen transnacional y el narcotráfico, y cumplir con los requisitos para que Colombia ingrese al Escudo de las Américas, una coalición hemisférica contra el narcotráfico impulsada por el presidente electo.
“Una de las cosas que el mundo debe saber y con la que Colombia debe estar más consciente: hemos dejado que este fenómeno del crimen transnacional organizado crezca demasiado y es hora de abordarlo. En ese sentido, la relación con Estados Unidos es clave”, afirmó Bula.
En cuanto a Israel, el gobierno entrante buscará restablecer las relaciones diplomáticas y comerciales, suspendidas desde mayo de 2024 por el presidente Gustavo Petro. Bula adelantó que será una “política muy pragmática, teñida con los valores propios”, y que busca volver a la coherencia, el sentido común y el valor de la familia y el libre mercado.
Sobre Venezuela, De la Espriella ha resaltado la necesidad de fortalecer vínculos con la administración de Delcy Rodríguez. Bula señaló que “Colombia tiene una oportunidad única de armar una relación con Venezuela más moderna, abierta, democrática”, y que la relación debe aprovecharse. Añadió que Estados Unidos ha sido claro en sus tres etapas hacia Venezuela: recuperación, estabilización y transición.

