Este lunes 24 de agosto de 2026 se retomaron las actividades académicas en los 34 municipios no certificados del Valle del Cauca, después del terremoto del 10 de agosto. Sin embargo, el regreso no es igual para todos los estudiantes: depende del estado de cada institución educativa. ([Tubarco][1])
En Cali, las autoridades también establecieron el 24 de agosto como fecha de retorno. Allí se reportaron afectaciones en 89 instituciones educativas oficiales y 214 sedes, por lo que se realizaron evaluaciones estructurales antes de permitir el ingreso de estudiantes y docentes. ([Alcaldía de Cali][2])
¿Qué pasa con los colegios que tienen daños?
Las instituciones que no pueden funcionar normalmente deben recurrir a alternativas como:
* Clases presenciales en sedes que fueron declaradas seguras.
* Modalidad virtual o híbrida cuando las condiciones lo requieren.
* Espacios educativos temporales para colegios con daños importantes.
* Adecuación de espacios comunitarios u otras instalaciones.
* Apoyo tecnológico para garantizar la conectividad de los estudiantes.
En el Valle ya funciona un albergue educativo temporal en Calima-El Darién, destinado inicialmente a unos 110 estudiantes de la Institución Educativa Pablo Sexto. Tres de las seis sedes de esta institución colapsaron durante el terremoto. ([CW+ Noticias][3])
Uno de los mayores retos: garantizar seguridad
El regreso a las aulas no consiste simplemente en abrir nuevamente las puertas de los colegios. Las autoridades deben determinar primero si las estructuras son seguras.
En Cali fueron conformadas 10 cuadrillas de ingenieros estructurales y arquitectos para revisar las instituciones, identificar riesgos y determinar qué sedes pueden ser utilizadas.
Esto significa que algunos estudiantes podrán regresar a sus salones habituales, mientras que otros tendrán que estudiar temporalmente en espacios diferentes.
También preocupa el impacto emocional
Otro de los retos es el bienestar psicológico de estudiantes, docentes y familias. Después de vivir un terremoto de gran magnitud, regresar a un colegio que sufrió daños puede generar miedo, ansiedad o inseguridad.
Por eso, las autoridades educativas han contemplado acompañamiento psicológico dentro de la respuesta a la emergencia. ([Alcaldía de Cali][2])
La conectividad será clave
En algunas zonas afectadas, especialmente donde los colegios presentan daños o existen dificultades para utilizar las instalaciones, la tecnología se convierte en una herramienta fundamental.
En el Valle se han anunciado soluciones de conectividad para los espacios educativos temporales, incluyendo antenas Starlink en determinados puntos afectados. ([Noticias RCN][4])
¿Por qué esta noticia es importante?
El regreso a clases representa un paso hacia la normalización de la vida cotidiana después del terremoto, pero también evidencia la magnitud de los daños que dejó la emergencia.
El principal desafío ahora es lograr que ningún estudiante quede por fuera del sistema educativo, mientras se reconstruyen o reparan las instituciones afectadas.
En pocas palabras: el 24 de agosto marca el inicio de una nueva etapa. Las clases regresan, pero para muchas comunidades educativas el camino hacia la normalidad todavía será gradual y estará acompañado de obras, aulas temporales, tecnología y apoyo psicosocial. ([CW+ Noticias][3])
