El mercado laboral colombiano cerró el periodo del presidente Gustavo Petro con una cifra inédita: la tasa de desempleo se situó en el 8,0% al término de mayo de 2026, según el Dane. Este registro no se veía desde el año 2001 y supone una caída de un punto porcentual respecto al mismo mes del año anterior, consolidándose como uno de los datos económicos más favorables de la administración saliente.
El crecimiento del empleo fue notable, con 956.000 nuevos puestos de trabajo en la comparación anual, lo que equivale a un incremento del 4%. Los sectores que más aportaron a esta dinámica fueron la administración pública, la educación, la salud y la manufactura. Además, el informe destacó una disminución en la brecha de género, que pasó a 3,3 puntos porcentuales, con una mayor inserción femenina en el mercado laboral.
El indicador sin ajuste estacional alcanzó el 8,1%, una ligera mejora frente al 8,6% de abril. Pese a la persistente presión inflacionaria y las elevadas tasas de interés, el empleo mostró una capacidad de recuperación que sorprendió a los analistas. Aunque en los últimos meses del gobierno hubo incertidumbre económica, el comportamiento del empleo se destaca como un pilar positivo.
Desde el Ejecutivo celebraron la cifra como un reflejo de las políticas sociales y económicas aplicadas durante el cuatrienio, mientras que el sector privado advierte sobre los retos que enfrentará la nueva administración de Abelardo de la Espriella. El dato de desempleo se convierte así en un punto de referencia en la transición de poder, en un contexto de polarización y altas expectativas.

