La escalada bélica entre Israel e Irán ha alcanzado niveles críticos en los últimos tres días, con un saldo de al menos 128 fallecidos en territorio iraní y 13 en Israel, según reportes oficiales de ambos países. La crisis, que amenaza con desencadenar un conflicto regional más amplio, ha incluido ataques con coches bomba, bombardeos aéreos y lanzamientos de misiles.
Ataques en Teherán
Este domingo, cinco explosiones simultáneas de coches bomba sacudieron distintos puntos de la capital iraní, incluyendo los barrios de Shahrak Gharb, Niavaran y la céntrica calle Valiasr. Las autoridades iraníes atribuyeron los ataques a Israel, acusándolo de intentar sembrar el caos tras el fracaso de sus operaciones aéreas previas. El cuartel general de la Policía en Teherán también fue alcanzado por drones no identificados.
Respuesta israelí
Por su parte, Israel confirmó haber atacado 80 objetivos estratégicos en Irán, incluyendo instalaciones nucleares en Natanz e Isfahán, depósitos de combustible y edificios gubernamentales. El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que Irán “pagaría un precio muy alto” por las víctimas civiles israelíes, en referencia a los 13 fallecidos y 380 heridos reportados desde el viernes.
Reacciones internacionales
El presidente estadounidense Donald Trump se mostró abierto a aceptar una mediación de su homólogo ruso Vladimir Putin, mientras calificó la situación como “extremadamente preocupante”. Sin embargo, Irán ha denunciado lo que describe como apoyo encubierto de Estados Unidos a la ofensiva israelí.
Crisis humanitaria
En Irán, el Ministerio de Salud reportó que entre las víctimas se encuentran 15 altos mandos militares y 9 científicos nucleares. Las autoridades han habilitado estaciones de metro y escuelas como refugios antiaéreos ante la continua amenaza de bombardeos.
En Israel, ciudades como Bat Yam han reportado graves daños materiales, con varios edificios destruidos por los misiles iraníes que, según fuentes militares israelíes, fueron interceptados en su mayoría gracias al apoyo de sistemas de defensa estadounidenses.
Contexto del conflicto
Analistas señalan que esta escalada sin precedentes marca un punto de inflexión en las tensiones entre ambos países, que se han venido agravando por el estancamiento en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y las recientes amenazas de Netanyahu de actuar unilateralmente para impedir que Teherán desarrolle armamento atómico.
Mientras la comunidad internacional llama a la contención, la situación sigue siendo extremadamente volátil, con ambos bandos en alerta máxima y preparados para nuevas acciones militares. Las próximas horas podrían ser decisivas para determinar si el conflicto se expande a otros actores regionales o si se abren canales de diálogo para reducir la tensión.

