¿Qué está ocurriendo?
El incendio se mantiene activo en la zona rural alta de Guadalajara de Buga. Las labores de control se han complicado porque el fuego presenta dos comportamientos: algunos focos son visibles en la superficie y otros avanzan bajo tierra, consumiendo materia vegetal y dificultando su localización y extinción.
¿Quiénes están trabajando?
Según los reportes recientes, participan bomberos voluntarios, brigadas forestales, personal de Parques Nacionales y comunidades de la zona. Un reporte de la Gobernación señaló la participación de 26 unidades de Bomberos, mientras otro reporte nacional registró un operativo de 34 personas entre bomberos, Parques Nacionales y brigadistas forestales.
Las autoridades también han solicitado apoyo aéreo mediante el sistema Bambi Bucket, debido a que algunos puntos son de muy difícil acceso. En determinadas zonas, el desplazamiento puede requerir varias horas por tierra y luego caminatas prolongadas.
El impacto ambiental
La afectación supera las 1.500 hectáreas de vegetación y bosque nativo, lo que representa un impacto importante sobre la biodiversidad de la zona. Entre los ecosistemas y especies que generan preocupación están los frailejones y el hábitat del oso de anteojos, además de otras especies de fauna de montaña.
¿Existe riesgo para el agua de Tuluá?
Este es uno de los puntos que más preocupación genera. El área está relacionada con el sistema hídrico que alimenta al río Tuluá, por lo que la pérdida de cobertura vegetal podría afectar la capacidad del ecosistema para regular el agua.
Sin embargo, actualmente no se reporta un desabastecimiento inmediato de agua en Tuluá. La preocupación de las autoridades está principalmente relacionada con posibles efectos a mediano y largo plazo.
Una precisión importante sobre Las Hermosas
Hay una diferencia entre algunos reportes periodísticos y la información oficial de Parques Nacionales Naturales. Algunos medios han descrito el incendio como ubicado dentro del Parque Nacional Natural Las Hermosas; sin embargo, Parques Nacionales informó el 27 de septiembre que ninguno de los cuatro incendios registrados en Buga, Palmira y El Cerrito se presentó al interior del área protegida. Según esa entidad, uno de los incendios controlados estuvo en La Mesa de Río Loro y el que permanecía bajo atención en Buga estaba en el predio Basconia, fuera del parque.
El incendio de Buga no es el único frente que ha requerido atención. Según los reportes recientes, también permanece activo un incendio en el corregimiento de Tenerife, en El Cerrito, que alcanzó jurisdicción de Palmira, mientras que el incendio cercano al Páramo del Duende, en Trujillo, fue reportado como liquidado.
En resumen: más de 1.500 hectáreas afectadas, más de 50 días de emergencia, focos difíciles de combatir por su propagación bajo tierra y preocupación por el impacto sobre la biodiversidad y la regulación hídrica de la región.

