El papa Francisco reapareció públicamente este jueves a través de un mensaje de audio en español, tras casi tres semanas de permanecer hospitalizado en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma debido a problemas respiratorios. El audio fue difundido durante un rosario celebrado en la plaza de San Pedro, donde fieles y seguidores se congregaron para orar por la recuperación del sumo pontífice.
En el mensaje, el primer papa suramericano de la historia expresó su gratitud por las muestras de apoyo y las oraciones recibidas durante su convalecencia. “Agradezco de todo corazón las oraciones que han hecho por mi salud… los acompaño, que Dios los bendiga y que la Virgen los cuide, gracias”, dijo Francisco desde el hospital donde continúa bajo observación médica.
El pontífice, de 86 años, fue ingresado el pasado 29 de marzo debido a una infección respiratoria que requirió tratamiento con antibióticos. Aunque el Vaticano ha informado que su evolución ha sido favorable, su estado de salud ha generado preocupación entre los fieles y ha puesto en evidencia los desafíos que enfrenta el líder de la Iglesia católica debido a su edad y a los problemas de salud que ha padecido en los últimos años.
La emisión del audio marca la primera comunicación directa del papa Francisco con el público desde su hospitalización. Anteriormente, el Vaticano había compartido actualizaciones sobre su estado a través de comunicados oficiales, en los que se destacaba que el pontífice seguía participando en algunas actividades, como reuniones y audiencias, desde su habitación en el hospital.
La plaza de San Pedro, lugar emblemático de la fe católica, ha sido escenario de numerosas muestras de apoyo hacia el papa durante su internamiento. Fieles de todo el mundo han enviado mensajes de aliento y han participado en vigilias y oraciones por su pronta recuperación.
Aunque no se ha confirmado una fecha exacta para su alta médica, el Vaticano ha asegurado que el papa Francisco continúa progresando favorablemente. Mientras tanto, su mensaje de agradecimiento ha sido recibido con esperanza y emoción por parte de la comunidad católica global, que sigue atenta a cualquier actualización sobre su salud.

