La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, se refirió a la difícil situación que enfrentan los arroceros en el país, destacando que los precios actuales que pagan los molineros por la cosecha no son competitivos y están afectando gravemente a los productores. Durante una reunión con representantes del sector, la jefa de la cartera detalló las propuestas presentadas por el Gobierno Nacional para abordar la crisis, que incluyen la evaluación de una política de precios y medidas estructurales para fortalecer la cadena arrocera.
Los arroceros, principalmente de regiones como Tolima y Huila, han denunciado pérdidas económicas que oscilan entre 1,5 y 2 millones de pesos por hectárea cosechada, debido a los bajos precios que reciben por su producción. Ante esta situación, el Gobierno instaló en septiembre una mesa de diálogo con todos los actores de la cadena arrocera para buscar soluciones.
Carvajalino explicó que, según la Ley 81 de 1988, el Estado puede establecer una política de precios cuando existe una distorsión que afecta los ingresos de los productores. “Vamos a realizar un estudio de la productividad del área sembrada y de la capacidad de absorción de la industria para determinar si es necesaria una política de vigilancia de precios. No se trata de regular el mercado, sino de garantizar que los productores reciban ingresos justos”, afirmó.
La ministra también expresó su esperanza de alcanzar un acuerdo con los arroceros en el corto plazo, con el fin de convocar una reunión de alto nivel entre los productores y el Gobierno Nacional. “El objetivo es evaluar políticas estructurales que permitan mejorar la competitividad y la sostenibilidad del sector arrocero”, señaló.
Esta crisis ha puesto en evidencia los desafíos que enfrenta la cadena arrocera en Colombia, incluyendo la necesidad de modernización, mayor eficiencia en los costos de producción y una mejor articulación entre los productores y la industria. Mientras tanto, los arroceros continúan exigiendo medidas concretas que les permitan superar las pérdidas económicas y garantizar la viabilidad de sus cultivos.

