El presidente del Senado, Efraín Cepeda, enfrentó un acalorado debate este martes cuando el Pacto Histórico insistió en reabrir la votación de la consulta popular hundida la semana pasada, desviando por casi dos horas la sesión convocada originalmente para elegir al reemplazo de la magistrada Cristina Pardo en la Corte Constitucional. La senadora María José Pizarro lideró la arremetida oficialista con fuertes cuestionamientos a la mesa directiva: “Presenté dos apelaciones que fueron ignoradas. Esto es un atropello a esta bancada que, les duela o no, seguirá existiendo”, afirmó ante los intentos de Cepeda por retomar el orden del día.
El conflicto revivió las denuncias por supuestas irregularidades en la votación del 14 de mayo, particularmente por el controvertido voto del senador Edgar Díaz, que requirió aclaración manual. Mientras el Pacto Histórico y sus aliados insistían en “vicios procedimentales”, la oposición defendió la validez del proceso y acusó al oficialismo de pretender cambiar las reglas tras su derrota. El ambiente se enrareció aún más con la sombra de dos tutelas pendientes -incluyendo una del senador León Freddy Muñoz- que buscan anular los resultados ante la Corte Constitucional.
El incidente dejó al descubierto la profunda fractura legislativa que persiste tras el fracaso de la consulta, mientras el gobierno evalúa cómo reactivar su reforma laboral. Para analistas, el forcejeo demostró los desafíos de gobernabilidad que enfrenta Cepeda al conducir un Congreso dividido, donde el oficialismo carece de mayorías, pero se resiste a aceptar derrotas. La elección del magistrado constitucional, postergada por el altercado, quedó para una próxima sesión, mientras las tensiones por la consulta popular siguen gravitando sobre la agenda legislativa.

