Un juez de control de garantías ordenó la detención preventiva en un centro penitenciario para un hombre acusado de agredir sexualmente a su expareja, quien padece una enfermedad degenerativa que la mantenía en situación de vulnerabilidad.
Los hechos, según la investigación, ocurrieron en el barrio Villa Amalia, en la localidad de Engativá, donde el imputado convivía con la víctima y su hija. Las autoridades señalan que, además de los presuntos abusos sexuales, el hombre habría ejercido violencia reiterada contra ambas.
Las pruebas recabadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía indican que el acusado aprovechó la condición médica de la mujer —que sufre episodios de pérdida de conciencia— para someterla a agresiones. Según el expediente, en múltiples ocasiones, la víctima recuperaba la lucidez tras crisis epilépticas y se percataba de que carecía de ropa interior, al tiempo que el sospechoso estaba presente.
El Ministerio Público imputó al detenido los delitos de acceso carnal violento agravado y violencia intrafamiliar, cargos que el procesado no aceptó. Las autoridades también investigan denuncias de que el hombre habría intimidado a la mujer para evitar que reportara los hechos.
Este caso se enmarca en un contexto nacional preocupante. Según datos del 2024, el 45 % de las agresiones contra menores en el país corresponden a violencia sexual. Las regiones con mayor incidencia son Bogotá (26 %) y Antioquia. En la capital, el 70 % de estos delitos ocurren en entornos familiares, mientras que el 17 % se registra en instituciones educativas o centros de cuidado.
La decisión judicial de privar de libertad al implicado busca garantizar que el proceso avance sin obstáculos, mientras se profundiza en las pruebas que vinculan al acusado con los delitos denunciados.

