Las autoridades de Minnesota han identificado a Vance Luther Boulder, un hombre blanco de 57 años, como el principal sospechoso del doble ataque que cobró la vida de la congresista estatal demócrata Melissa Hortman y su esposo Mark, además de dejar heridos al senador estatal John Hoffman y su esposa Yvette. El gobernador Tim Walz calificó los hechos como un claro acto de “violencia política selectiva”, en medio de la creciente polarización que vive Estados Unidos.
El sospechoso, quien vestía un uniforme de policía falso, llegó primero a la residencia de Hortman en las afueras de Mineápolis, donde asesinó a la congresista y a su esposo. Aproximadamente 90 minutos después, atacó al senador Hoffman y a su esposa en otro domicilio. Según el jefe de policía de Brooklyn Park, Mark Bruley, el hombre se hacía pasar deliberadamente por un oficial, utilizando un vehículo idéntico a un patrullero y portando equipo policial falso que incluía una pistola Taser.
Boulder, descrito como un hombre de 1.85 metros de altura y 100 kilos de peso, con cabello y ojos castaños, logró escapar tras un enfrentamiento con agentes. Fue visto por última vez vistiendo un sombrero de vaquero claro. Durante el registro de su vehículo, las autoridades encontraron un inquietante “manifiesto” que incluía una lista de legisladores, lo que sugiere la posibilidad de un plan más amplio contra figuras políticas.
El ataque ocurrió en un contexto de extrema tensión política en el país, apenas horas antes de una protesta nacional contra las políticas del presidente Donald Trump programada para ese mismo día. El propio Trump calificó los hechos como “terribles”, mientras el gobernador Walz, aliado político de la exvicepresidenta Kamala Harris, hizo un llamado al “diálogo pacífico” como base de la democracia y canceló la marcha prevista como medida de precaución.
Melissa Hortman, de 55 años, expresidenta de la Cámara estatal y madre de dos hijos, fue descrita por Walz como una figura “irremplazable” en la política de Minnesota. Mientras tanto, el senador Hoffman y su esposa permanecen hospitalizados, aunque las autoridades se mostraron “prudentemente optimistas” sobre su recuperación. La fiscal general Pam Bondi advirtió que el responsable enfrentará “todo el peso de la ley” una vez capturado.

