Un equipo internacional de paleontólogos ha revelado el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio carnívoro que representa un eslabón crucial en la evolución de los tiranosaurios. Bautizado como Khankhuuluu mongoliensis (que significa “príncipe dragón” en mongol), este depredador de tamaño mediano vivió hace aproximadamente 86 millones de años durante el Cretácico Superior en lo que hoy es Mongolia.
Redescubriendo el pasado
Los restos fósiles, originalmente excavados en la década de 1970 por el paleontólogo mongol Altangerel Perle, fueron erróneamente identificados como pertenecientes a la especie Alectrosaurus olseni. Después de cinco décadas, un reanálisis exhaustivo publicado en la revista Nature demostró que en realidad correspondían a una especie completamente nueva.
Características distintivas
El Khankhuuluu mongoliensis presentaba varias peculiaridades anatómicas:
- Cráneo alargado y poco profundo, incapaz de triturar huesos como sus descendientes
- Cresta nasal baja y rugosa que recorría casi toda la longitud del hueso
- Cavidad neumática única en la unión de los huesos lacrimal y nasal
- Estructura mandibular distintiva en el hueso cuadrado
- Diminutos cuernos precursores de las prominentes estructuras de exhibición en tiranosaurios posteriores
Revolucionando la comprensión evolutiva
Con un peso aproximado de 750 kg (equivalente a un caballo moderno), este depredador demuestra que los ancestros del Tyrannosaurus rex eran significativamente más pequeños y ágiles de lo que se creía.
“Antes de convertirse en superdepredadores, los tiranosaurios eran cazadores medianos que vivían a la sombra de otros depredadores dominantes”, explica Jared Voris, autor principal del estudio de la Universidad de Calgary.
El descubrimiento del “príncipe dragón” proporciona evidencia crucial sobre cómo los tiranosaurios evolucionaron desde depredadores modestos hasta los gigantes que dominaron los ecosistemas del Cretácico Superior, reescribiendo parte de la historia evolutiva de estos icónicos dinosaurios.

