El Congreso colombiano se prepara para votar este viernes el informe de conciliación de la reforma laboral, último paso antes de su posible sanción presidencial. Tras intensos debates, el texto final recoge acuerdos y exclusiones que marcarán el futuro del mercado laboral.
Cambios en jornadas y recargos
La reforma extiende la jornada nocturna, que pasará de iniciar a las 9:00 p.m. a las 7:00 p.m., aplicable a todas las empresas sin excepción. En materia de recargos, se establece un incremento progresivo para trabajo en domingos y festivos: 80% en 2025, 90% en 2026 y 100% en 2027.
Transformación para aprendices del SENA
Uno de los cambios estructurales convierte los contratos de aprendizaje en vínculos laborales ordinarios. Los aprendices recibirán el 75% del salario mínimo durante la fase lectiva y el 100% en la práctica. Esta modificación busca equiparar derechos entre aprendices y demás trabajadores.
Ausencias y ajustes
Quedó fuera del texto final la formalización de transportadores, punto clave del acuerdo con camioneros durante el paro del año pasado. Esta exclusión se debió a vicios de trámite legislativo. Por otro lado, se fortalece el contrato a término indefinido, limitando a cuatro años la renovación de contratos por obra o labor, con excepciones controladas.
Proceso legislativo crítico
La votación ocurrirá en el último día de sesiones ordinarias, tras un proceso marcado por tensiones. El gobierno aceptó varias modificaciones al texto original, aunque mantiene su núcleo transformador. Analistas advierten que la implementación requerirá ajustes en las empresas, especialmente en sectores con alta rotación laboral.
El resultado de la votación definirá el panorama laboral colombiano en los próximos años, en un contexto donde empleadores y trabajadores evalúan impactos potenciales en productividad y derechos laborales.

