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Ucrania sufre el mayor ataque aéreo ruso en meses con cientos de drones y misiles

El presidente Volodímir Zelenski denunció un masivo ataque ruso durante la noche del sábado, considerado como uno de los más intensos en los últimos meses. Las fuerzas rusas lanzaron 477 drones -la mayoría del tipo iraní Shahed- y 60 misiles de diversos tipos contra territorio ucraniano, según el balance oficial. El ataque cobró la vida del piloto ucraniano Maxim Ustimenko, quien antes de morir logró derribar siete blancos aéreos mientras operaba un caza F-16.

 

Consecuencias humanas y materiales

En la ciudad de Smila, ubicada en el centro de Ucrania, los ataques dañaron un edificio residencial y dejaron seis heridos, incluyendo un menor de edad. Zelenski ordenó una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de la muerte del piloto y destacó que los blancos del ataque incluían “todo lo que sustenta la vida”. Las autoridades ucranianas reportaron que los servicios de emergencia trabajan en las zonas afectadas para atender a las víctimas y evaluar los daños.

 

Escalada continuada

El mandatario ucraniano reveló cifras alarmantes: solo esta semana, Rusia ha lanzado más de 114 misiles, 1.270 drones y casi 1.100 bombas planeadoras contra territorio ucraniano. Zelenski acusó al presidente ruso Vladímir Putin de haber descartado cualquier solución pacífica al conflicto: “Hace tiempo que Putin decidió que seguiría haciendo la guerra, a pesar de los llamamientos del mundo en favor de la paz”.

 

Postura rusa

Mientras tanto, el canciller ruso Serguéi Lavrov, durante una visita a Kirguistán, afirmó que Occidente nunca ha derrotado a Rusia y no lo logrará esta vez. En declaraciones reproducidas por la agencia TASS, Lavrov calificó el conflicto como una “confrontación sin precedentes” entre Rusia y el “Occidente colectivo”, al que acusó de utilizar a Ucrania como “ariete”. Estas declaraciones se producen en el marco de una reunión de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), donde Armenia ha mostrado su descontento por la falta de apoyo ante los ataques de Azerbaiyán.

 

Contexto regional

El ataque masivo ocurre en un momento de creciente tensión internacional, con Ucrania intensificando sus llamados a obtener más apoyo militar de sus aliados occidentales. Analistas señalan que la escalada rusa podría responder a los recientes avances ucranianos en el frente diplomático, incluyendo nuevas promesas de ayuda militar por parte de la Unión Europea y Estados Unidos. Mientras tanto, la retórica de Lavrov refleja la determinación de Moscú de presentar el conflicto como una lucha existencial contra Occidente, incluso cuando enfrenta desafíos dentro de su propia esfera de influencia postsoviética.

Las imágenes publicadas por Zelenski muestran los estragos de los bombardeos en infraestructura civil, reforzando el mensaje ucraniano sobre la naturaleza indiscriminada de los ataques rusos. Con el conflicto entrando en su tercer año, este último episodio subraya la capacidad de Rusia para mantener una campaña de desgaste a largo plazo, mientras Ucrania busca desesperadamente reforzar sus defensas aéreas ante la continua lluvia de proyectiles.