Un intenso debate surgió entre el exvicepresidente Humberto de la Calle y la precandidata presidencial Vicky Dávila luego de que él la incluyera entre lo que calificó como “opciones extremas” para las elecciones de 2026. El intercambio, que se extendió en redes sociales, reveló profundas diferencias ideológicas y acusaciones mutuas de representar intereses contrarios al cambio en Colombia.
El origen de la polémica
Todo comenzó cuando De la Calle publicó un mensaje en X (antes Twitter) en el que defendió su decisión de votar en blanco en 2022, pero advirtió que en los próximos comicios buscará evitar que la segunda vuelta quede entre lo que considera extremos: Gustavo Bolívar (izquierda) y Vicky Dávila (derecha).
“Si la segunda vuelta es entre Bolívar y Vicky, ¿qué haremos los que no queremos extremos? Hay que anticiparse”, escribió el exnegociador de paz, argumentando que la primera vuelta será clave para definir el rumbo del país.
La respuesta de Dávila: acusaciones de “tibieza” y favorecer al “establishment”
Dávila rechazó con dureza las declaraciones, acusando a De la Calle de representar un “discurso tibio” que, según ella, beneficia a las élites tradicionales.
“Para usted, el ‘centro’ significa recuperar el poder para el establecimiento podrido, guiado por intelectuales que tienen al país en ruinas. Usted le teme al cambio real y lo llama extremismo”, respondió la periodista y aspirante presidencial, cuestionando además su legado político y su rol en el gobierno de Juan Manuel Santos.
De la Calle responde: “Tu campaña va en caída libre”
El exvicepresidente replicó con ironía, sugiriendo que los ataques de Dávila eran producto de la “desesperación” por una campaña en declive.
“Como tu campaña va en caída libre, veo que en medio del desespero ahora te dedicas a insultarme. Tranquila, querida. Perder no es el fin del mundo. Te lo digo por experiencia”, escribió.
Además, recordó que en el pasado ella lo había elogiado, contrastándolo con sus actuales críticas: “Decías que yo era lo máximo”. Finalmente, acusó a su campaña de basarse en el odio y se negó a seguir el debate en esos términos: “Tu único programa es el odio. No seré parte de esa pelea”.
¿Qué revela este enfrentamiento?
El cruce evidencia la creciente polarización en el escenario político colombiano de cara a las elecciones de 2026. Mientras De la Calle insiste en la necesidad de evitar los extremos, Dávila lo acusa de ser parte de un sistema que, según ella, ha fracasado.
Este tipo de confrontaciones podría marcar el tono de la campaña, donde figuras tradicionales y nuevas voces chocan en la lucha por definir el futuro del país. Por ahora, el debate sigue abierto: ¿realmente hay espacio para un “centro” en Colombia, o el electorado terminará decantándose por opciones más radicales?

