El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este sábado a Irán que dispone de un plazo máximo de 48 horas para alcanzar un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial. “El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social.
La advertencia se produce en un contexto de fuerte tensión geopolítica que ya ha disparado los precios del petróleo. El barril de Brent pasó de 61 dólares en enero a niveles cercanos a los 112 dólares, y la Agencia Internacional de Energía (AIE) calificó la situación como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero global.
Colombia no es ajena a la crisis. Aunque el país exporta crudo, también importa entre el 35 % y 40 % de la gasolina que consume y cerca del 20 % del gas que utiliza, según los gremios ACP y Naturgas. Con el Brent por encima de los 100 dólares, la presión recae sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), cuyo déficit podría alcanzar los 10,7 billones de pesos este año, según estimaciones de ANIF.
El diésel concentra el 97 % de ese déficit proyectado, con una brecha de 5.700 pesos por galón frente a los precios internacionales. Mientras tanto, el Gobierno ya aplicó un aumento de 375 pesos por galón a la gasolina corriente y de 81 pesos al diésel desde el 1 de abril, luego de haber cesado los recortes que sumaron 1.000 pesos en febrero y marzo.
Ecopetrol enfrenta la coyuntura con señales mixtas: en 2025 sus utilidades cayeron 40 %, y en enero de 2026 la producción de crudo bajó 3 % y la de gas 17 %, aunque la empresa reportó un aumento del 2,7 % en sus reservas probadas, alcanzando 1.944 millones de barriles equivalentes, con un índice de reposición del 121 %, el más alto en cuatro años.

