La COP30, la cumbre mundial más importante sobre cambio climático, se llevará a cabo en Belén, Brasil, del 10 al 21 de noviembre de 2025. Sin embargo, un reciente reportaje de la BBC ha revelado que la construcción de una nueva autopista de cuatro carriles hacia la sede del evento está causando la deforestación de la selva amazónica, lo que ha generado un intenso debate sobre la contradicción entre los objetivos del evento y las acciones en el terreno.
Belén, conocida por ser la puerta de entrada a la parte baja de la Amazonia brasileña, se prepara para recibir a más de 50.000 personas, incluyendo líderes mundiales, activistas climáticos, organizaciones, periodistas y representantes indígenas. No obstante, la construcción de esta vía ha despertado críticas por su impacto ambiental.
Según la BBC, las imágenes muestran excavadoras perforando el suelo y máquinas pavimentando humedales, mientras los restos de árboles talados yacen en el área. Aunque el Gobierno de Belén ha defendido el proyecto, afirmando que cuenta con certificaciones de sostenibilidad —como pasos de fauna silvestre e iluminación solar—, muchos habitantes y ambientalistas cuestionan su viabilidad.
Esta situación plantea una paradoja significativa: mientras la COP30 promueve acciones contra el cambio climático y la protección de los ecosistemas, la construcción de la carretera está contribuyendo a la degradación de la Amazonia, un bioma crucial para la regulación del clima global.
El debate sobre este proyecto refleja un desafío recurrente en la región: equilibrar el desarrollo económico e infraestructura con la conservación ambiental. A medida que se acerque la COP30, es probable que este tema genere más discusiones y presiones internacionales sobre Brasil para garantizar que sus acciones estén alineadas con los principios que la cumbre busca promover.

