En la madrugada del 18 de abril, las Fuerzas Militares ejecutaron un bombardeo contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en zona rural del municipio de El Tarra, Norte de Santander. Debido a las condiciones climáticas, las tropas solo pudieron ingresar al terreno en la noche para consolidar los resultados, y continuaron con las labores durante la madrugada del día siguiente, cuando fueron atacadas con drones por hombres del grupo guerrillero.
El ataque con drones dejó un saldo de cinco soldados heridos, todos trasladados a Cúcuta. Cuatro presentaban heridas leves y fueron llevados al cantón militar de la ciudad; el quinto, con lesiones de mayor gravedad, fue remitido a un centro médico especializado. Las tropas permanecen desplegadas en la zona para confirmar los resultados del bombardeo, incluido el material de guerra incautado y posibles capturas o bajas.
Este es el segundo bombardeo contra el ELN en lo que va de 2026. El primero se realizó el pasado 4 de febrero, también en la región del Catatumbo, y dejó siete presuntos integrantes del grupo armado muertos, uno capturado y abundante material incautado, incluyendo armas largas y cortas, municiones, artefactos explosivos improvisados y granadas adaptadas para drones.
Medicina Legal confirmó que entre los fallecidos en esa operación había un menor de edad. Los siete cuerpos fueron trasladados a la sede de la entidad en Cúcuta: tres mujeres y cuatro hombres, de los cuales cinco ya fueron identificados y entregados a sus familiares. En su momento, las Fuerzas Militares aseguraron que las operaciones se desarrollaron con respeto por los derechos humanos y con el objetivo de proteger a las poblaciones afectadas por los enfrentamientos entre el ELN y la estructura 33 de las disidencias de las Farc en la zona.

