El candidato presidencial Iván Cepeda (Pacto Histórico) estructuró su programa de gobierno alrededor de un eje principal: la paz. Este concepto articula sus propuestas en materia de seguridad, reforma agraria, derechos de las víctimas y presencia estatal en las zonas más afectadas por el conflicto armado. Tras avanzar a la segunda vuelta del 21 de junio con 9.673.390 votos (99,7 % de mesas informadas al cierre de esta edición), el exsenador plantea profundizar la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, fortalecer la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), promover reformas rurales y mantener abiertos los canales de diálogo con los grupos armados que aún delinquen en el territorio.
Esta visión promete ser el principal punto de fricción con Abelardo de la Espriella. Más allá de las diferencias ideológicas entre izquierda y derecha, ambos representan modelos opuestos frente a asuntos que han marcado la contienda, como la negociación con ilegales, la justicia transicional, la reforma agraria y el legado del acuerdo firmado con las extintas FARC hace una década.
El diagnóstico de Cepeda sostiene que gran parte de la violencia actual se origina en problemas estructurales no resueltos: desigualdad rural, concentración de la tierra, débil presencia institucional en amplias regiones y persistencia de economías ilegales. A diferencia de sectores que han cuestionado el acuerdo con las FARC, el candidato prioriza los compromisos pendientes en transformación territorial, desarrollo rural y garantías para los excombatientes.
La reforma agraria ocupa un lugar central en su programa: propone restitución de tierras, reconocimiento de derechos para comunidades campesinas y mecanismos de formalización rural. También respalda explícitamente a la JEP y defiende el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. Su agenda incluye medidas de memoria histórica y reparación para las víctimas.
El camino a la Casa de Nariño se presenta difícil, especialmente después de que Cepeda, durante su intervención del domingo en el Salón Rojo del edificio Tequendama, pusiera en duda la veracidad de los resultados electorales, alineándose con los señalamientos del presidente Gustavo Petro.

