El mandatario en funciones, Gustavo Petro, expresó este martes su preocupación frente a una de las iniciativas centrales del nuevo gobierno encabezado por Abelardo de la Espriella: la instauración del pago por horas como columna vertebral del sistema laboral.
Durante un acto en Cali, el jefe de Estado advirtió que esta modalidad, lejos de promover el empleo formal, amenaza con desmantelar el salario mínimo digno alcanzado en su administración, al que calificó de precario y asimilable a situaciones de explotación.
En contraste, el presidente electo y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, han respaldado la medida argumentando que representa una vía para flexibilizar el mercado de trabajo y permitir que las empresas formalicen a quienes hoy se encuentran en la informalidad. La discrepancia enciende las alarmas sobre el rumbo de la política económica en la transición, con el gobierno saliente señalando que la modificación de la jornada convencional podría erosionar los logros en materia de equidad social.

