Este martes dio inicio en Buenos Aires el proceso judicial por el fallecimiento de Diego Maradona, ocurrido el 25 de noviembre de 2020. Siete profesionales de la salud enfrentan cargos de homicidio, acusados de negligencia en el tratamiento del exfutbolista durante su recuperación en una residencia privada.
El fiscal a cargo del caso, Patricio Ferrari, describió la atención médica proporcionada a Maradona como un “teatro del horror” y afirmó que los acusados mostraron una “indiferencia absoluta” ante el delicado estado de salud del ícono del fútbol argentino. Según Ferrari, la internación domiciliaria, en la que el campeón del mundo en 1986 se recuperaba de una intervención neuroquirúrgica, fue “imprudente, deficiente y sin precedentes”, ya que no se siguieron los protocolos médicos necesarios.
Durante su intervención, el fiscal mostró una imagen de Maradona en sus últimos días, en la que se observaba su cuerpo notablemente hinchado, y declaró: “Así murió Maradona”. Además, sostuvo que el equipo médico cometió un “asesinato” al incumplir su deber de cuidado, dejándolo “en el abandono” y permitiendo que falleciera en condiciones deplorables.
El juicio tiene como objetivo determinar las responsabilidades en la muerte de una de las figuras más emblemáticas del deporte mundial. Este proceso no solo busca justicia para Maradona, sino también establecer un precedente sobre los estándares de atención médica y la responsabilidad profesional en casos de alto perfil.

