El equipo de transición del presidente electo, Abelardo de la Espriella, informó que Colombia se desvinculará formalmente de la acusación presentada por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia, en la que se señala al Estado hebreo de cometer actos de genocidio. El anuncio fue realizado tras un encuentro sostenido en Washington entre el futuro canciller, Omar Bula, y el titular de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Sa’ar.
Esta determinación hace parte de un plan más amplio de restablecimiento de la relación bilateral, que contempla el intercambio de embajadores, la exención de visados para los nacionales de ambos países y la apertura de una sede diplomática colombiana en Jerusalén. La nueva administración busca recomponer los lazos con Israel, luego de que el gobierno de Gustavo Petro adoptara una postura crítica hacia el país de Medio Oriente.
La medida supone uno de los movimientos más radicales en el ámbito diplomático desde la transición presidencial, y evidencia el giro que tomará la política exterior colombiana a partir del 7 de agosto. Con este cambio, el gobierno de De la Espriella espera consolidar una alianza estratégica con el gobierno israelí en materia de cooperación y seguridad.

