La defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, advirtió este martes sobre el incremento de amenazas y agresiones contra aspirantes a la Presidencia, entre ellos Paloma Valencia, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, en el marco de las elecciones del 31 de mayo. La funcionaria hizo un llamado a garantizar comicios libres y en paz, y señaló que la prevención es una responsabilidad compartida.
Según el seguimiento realizado por la entidad entre el 13 de marzo y el 15 de abril, se identificaron múltiples manifestaciones de violencia política, como amenazas de muerte, estigmatización y difamación. Marín Ortiz afirmó que “esta violencia no afecta a todas las candidaturas por igual y está reproduciendo desigualdades estructurales”.
El informe reveló una alta recurrencia de violencia contra las mujeres en política, con ataques basados en estereotipos de género, sexualización y descalificaciones personales. También se registraron agresiones por prejuicio hacia personas con orientaciones sexuales diversas y manifestaciones de racismo contra candidaturas afrodescendientes e indígenas. Además, se reportaron afectaciones a sedes de campaña y presencia de actores armados en eventos públicos.
La defensora señaló que estas violencias son amplificadas en entornos digitales y, en algunos casos, por voces con alta visibilidad pública, “incrementando el escalamiento hacia formas más graves de violencia que afectan la deliberación democrática y que propician escenarios de autocensura y silenciamiento”.
Puntualmente, indicó que Valencia, Juan Daniel Oviedo, Claudia López, Aida Quilcué y Sondra Macollins sufren agresiones por violencia contra las mujeres en política o violencias por prejuicio, mientras que Iván Cepeda y Quilcué padecen con alta recurrencia estigmatización y difamación.
La Defensoría instó a la Fiscalía, al Ministerio del Interior y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) a reforzar sus actuaciones, y pidió a los movimientos políticos y las campañas “rechazar de forma expresa y no selectiva estos hechos”.

