El Ejército de Liberación Nacional (ELN) negó poseer embarcaciones dedicadas al narcotráfico, respondiendo a declaraciones del Departamento de Defensa de Estados Unidos que reportó la muerte de tres presuntos narcotraficantes vinculados a este grupo el 17 de octubre. La guerrilla aseguró que sus estatutos prohíben a miembros y estructuras participar en cualquier eslabón de esta actividad ilícita.
El secretario del Departamento de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, había informado que se ejecutó un ataque contra un buque asociado al ELN en el área de responsabilidad del Comando Sur. La organización insurgente, por medio de un comunicado, rechazó estas acusaciones y afirmó mantener un compromiso histórico contra el narcotráfico, negando poseer cultivos, laboratorios, pistas o rutas de distribución.
El grupo reconoció operaciones en su contra por parte de la DEA y la CIA, señalando que estas agencias han capturado personas sin relación con su organización. Simultáneamente, el presidente Gustavo Petro manifestó en redes sociales que los fallecidos en la embarcación atacada pertenecían a una familia de pescadores de Santa Marta, describiéndolos como civiles ajenos a la guerrilla.
Según reportes de inteligencia, el ELN mantiene presencia en 231 municipios colombianos y participa en redes criminales vinculadas al narcotráfico, aunque delegando en otras estructuras el transporte marítimo de cargamentos ilícitos.

