El exciclista Luis Alberto “Lucho” Herrera, leyenda del ciclismo colombiano, declaró ante la Fiscalía el 5 de junio como investigado por su presunta vinculación con la desaparición forzada de cuatro personas en 2002. Según reveló Noticias Uno, Herrera admitió haber pagado $10 millones a paramilitares en 2016 para que “lo sacaran” de la investigación, aunque insistió en su inocencia respecto a los hechos originales.
Los testimonios que lo vinculan
Dos exintegrantes de las Autodefensas Campesinas de Casanare -alias Ojitos y Menudencias- declararon que Herrera habría entregado $40 millones y fotografías de las víctimas a Héctor Germán Buitrago (Martín Llanos), solicitando su desaparición bajo el argumento de que planeaban secuestrarlo. Según su relato, los cuerpos habrían sido enterrados en una finca de propiedad del exciclista en la vía Novilleros-Aguadita (Cundinamarca).
La versión de Herrera
Frente a las acusaciones, el campeón de la Vuelta a España 1987 afirmó:
- Que en 2016 fue contactado por paramilitares que lo amenazaron con vincularlo al caso a menos que pagara $7.000 millones
- Que terminó entregando $10 millones en Fusagasugá a un desconocido que llegó en moto
- Que conocía a dos de las víctimas (Gonzalo Guerrero y Diuviseldo Torres) pero no detalló la relación
- Que los señalamientos buscan extorsionarlo y dañar su reputación
Postura de la defensa
El abogado Hernando Benavides Morales aseguró que Herrera no está formalmente vinculado al proceso y que compareció voluntariamente. “Cuando uno puede declararse inocente, el que nada teme, nada debe”, afirmó, añadiendo que su cliente enfrenta amenazas desde que se hizo público su nombre en el caso.
El expediente judicial gira en torno a la desaparición en octubre de 2002 de los hermanos Víctor Manuel y José del Carmen Rodríguez, junto a Guerrero y Torres. Mientras la Fiscalía evalúa los contradictorios testimonios, el caso sigue abierto y podría marcar un dramático capítulo en la vida del otrora ídolo deportivo.

