Un violento ataque en la noche del 28 de junio en el corregimiento de Santa Cecilia, zona rural de Pueblo Rico (Risaralda), dejó un saldo trágico: tres personas asesinadas y dos heridas. Las víctimas fatales fueron identificadas como Leidys Esther Tovar Tabares, Luis Felipe Córdoba Córdoba y Rubén Darío Hinestroza Perea, quienes fueron atacadas en un hostal ubicado en el sector de El Cinto, cerca del límite con Chocó.
Detalles del ataque
Según el coronel Jhon Hernando Téllez, comandante de la Policía de Risaralda, al llegar al lugar se encontró un cuerpo sin vida, mientras que las otras dos víctimas fallecieron durante su traslado a centros médicos. Los heridos, José Guillermo Hinestroza Mosquera y José Luis Rentería Machado, recibieron atención inicial en Santa Cecilia y Pueblo Rico antes de ser llevados a hospitales en Pereira.
Contexto de violencia
Esta masacre, la número 34 registrada en Colombia en 2025 según Indepaz, ocurre en una zona donde operan múltiples grupos armados como lo son el ELN, Clan del Golfo, Disidencias de las FARC y Bandas criminales locales.
La Defensoría del Pueblo había emitido alertas tempranas desde 2018 (No. 043) advirtiendo sobre los riesgos para comunidades indígenas y afrodescendientes en esta región fronteriza entre Risaralda y Chocó, donde estos actores ejercen control social y territorial.
Respuesta institucional
Autoridades iniciaron operativos para ubicar a los responsables, mientras organizaciones sociales exigen medidas urgentes de protección para la población civil en esta zona históricamente afectada por el conflicto armado. La masacre evidencia la persistencia de la violencia en regiones estratégicas para rutas del narcotráfico y minería ilegal.
Este hecho se suma a la ola de violencia que afecta especialmente a zonas rurales del país, donde la presencia estatal sigue siendo insuficiente para garantizar seguridad a las comunidades vulnerables.

