José Manuel Restrepo, quien ocupará la vicepresidencia en el próximo gobierno, aseguró que la administración entrante implementará dos frentes de acción para atender lo que calificó como una crisis humanitaria en el sector salud: una intervención inmediata para garantizar atención de urgencias y evitar muertes evitables, y una reforma estructural orientada a combatir la corrupción y fortalecer la atención primaria.
El segundo al mando del gobierno de Abelardo de la Espriella señaló que el plan de choque contempla una inversión cercana a los 10 billones de pesos para resolver dos problemas urgentes. El primero es el acceso a medicamentos y servicios, que actualmente provoca más de mil muertes anuales por falta de atención oportuna. El segundo es el pago atrasado de salarios a médicos, enfermeras y personal técnico, una situación que calificó de insostenible y que atribuyó al uso político del sistema durante la administración saliente.
Restrepo también precisó que, en paralelo, se trabajará en una agenda estructural que incluye la lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de la promoción y prevención, la modernización tecnológica del sistema y el pago de deudas históricas del sector. Sobre el ajuste fiscal, el vicepresidente electo señaló que se está evaluando una reducción del tamaño del Estado central, en coordinación con el equipo del empalme y el futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez.

