La Asamblea Legislativa de El Salvador, con amplia mayoría oficialista, aprobó este jueves una reforma constitucional que elimina los límites a la reelección presidencial y extiende el período de gobierno de cinco a seis años. Los cambios permitirían al actual presidente, Nayib Bukele, buscar un tercer mandato en el futuro, pese a que en 2024 descartó esa posibilidad públicamente.
La modificación, respaldada por 57 de los 60 diputados, también elimina la segunda vuelta electoral, estableciendo que la fórmula presidencial con más votos válidos –sin necesidad de superar el 50 %– asumirá el cargo. Además, se redujo el actual mandato de Bukele (previsto hasta 2029) a 2027 para sincronizar las elecciones legislativas y presidenciales.
Argumentos a favor y en contra
Ernesto Castro, presidente de la Asamblea y líder del oficialista Nuevas Ideas, defendió la reforma al afirmar que “el poder reside en el pueblo”, que decidirá mediante el voto. El partido justificó los cambios en un supuesto ahorro estatal y mayor eficiencia electoral.
Sin embargo, la oposición y organizaciones civiles denunciaron un retroceso democrático. Marcela Villatoro (ARENA) declaró que “ha muerto la democracia”, mientras Claudia Ortiz (Vamos) acusó al oficialismo de buscar perpetuarse en el poder. La ONG Acción Ciudadana advirtió que se cierra la vía para la alternancia política.
Contexto y reacciones pendientes
Bukele, en el poder desde 2019 y reelegido en 2024, no se ha pronunciado sobre si contenderá nuevamente. En junio pasado, aseguró a Time que no buscaría un tercer mandato por restricciones constitucionales y un acuerdo personal con su familia.
La reforma fue ratificada en una segunda votación horas después. Castro calificó el hecho como “histórico”, mientras críticos insisten en que viola el artículo 88 de la Constitución, que consagra la alternancia como base del sistema político.
El debate refleja la polarización en el país, donde Bukele mantiene alta popularidad por su política de seguridad, pero enfrenta cuestionamientos por concentración de poder.

