La seguridad en el municipio de Anorí, en el nordeste antioqueño, enfrenta una grave crisis debido a una incursión armada del Clan del Golfo. El grupo ilegal mantiene acciones de intimidación y restricciones a la movilidad en la zona rural, específicamente en el corregimiento de La Liberia, desde el pasado viernes.
Este domingo se reportó el secuestro de cuatro personas, incluido un concejal y un presidente de junta de acción comunal. Las víctimas fueron retenidas desde la noche del sábado y liberadas en la mañana, tras permanecer amarradas. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, denunció la situación y responsabilizó al Gobierno Nacional.
“Me informan que en el corregimiento Liberia de Anorí, los bandidos del Clan del Golfo tienen intimidada a la comunidad. Desde anoche hay presencia de hombres armados. Es inaudito que después de las peticiones que le hemos hecho al Gobierno Nacional por diferentes medios, hoy los habitantes de esta zona sigan sufriendo los ataques de estos terroristas”, declaró el gobernador Rendón.
El mandatario regional solicitó directamente al ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, que ordene el despliegue de la Séptima División y la Brigada 14 del Ejército para atender la emergencia. El Ejército confirmó operaciones en la zona, incluyendo sobrevuelos desde el sábado, pero la población civil expresa temor a represalias o fuego cruzado.
El alcalde de Anorí, Gustavo Silva, describió un escenario de tensión: “Muy cerca del pueblo hay explosiones, la gente está confinada, demasiadas bombas”. Agregó que espera resultados del Ejército y la Fuerza de Despliegue Rápido, que ya se encuentran en el municipio.
La violencia se extiende a otros municipios. En Briceño, un grupo ilegal presuntamente escindido de las disidencias de “Calarcá Córdoba” atacó un local comercial el sábado, dejando un hombre y una menor de 13 años muertos.

