Un prolongado ataque armado en el municipio de Buenos Aires, departamento del Cauca, completó 10 horas de hostigamientos con reportes de varios uniformados heridos y daños significativos a infraestructura pública, incluida la alcaldía municipal y la estación de Policía. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, atribuyó la ofensiva a las disidencias de las FARC bajo el mando de “Iván Mordisco”.
Material audiovisual circulante evidencia afectaciones al Banco Agrario, viviendas civiles y la sede administrativa local. En uno de los registros se escucha a una voz identificada por la comunidad como un sacerdote, quien bajo presiones del grupo armado insta a los policías a entregar sus armas con promesas de respeto a sus vidas.
La Defensoría del Pueblo identificó al Frente Jaime Martínez, perteneciente al Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas del EMC, como ejecutor de las hostilidades. El organismo alertó sobre el uso de artefactos explosivos improvisados en vías de acceso y zonas urbanas, así como sobre el desplazamiento forzado de habitantes que no pueden llevar consigo elementos básicos.
Según la entidad, existen personas confinadas en condición de vulnerabilidad, incluyendo adultos mayores, personas con discapacidad, mujeres gestantes y menores. La Defensoría señaló que, pese a tres Alertas Tempranas vigentes para la zona, “las medidas adoptadas por las autoridades competentes han sido insuficientes” para prevenir este escenario.
El general Luis Emilio Cardozo, comandante del Ejército, arribó a Popayán para supervisar el despliegue operacional en el norte caucano. Las autoridades confirmaron dificultades en las comunicaciones que impiden precisar el número total de heridos.

