El equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella está afinando un conjunto de decretos que permitirá poner en marcha el esquema de remuneración y aportes a la seguridad social con base en las horas efectivamente laboradas. Esta iniciativa, una de las principales promesas de campaña del nuevo mandatario, se apoyará en los artículos de la reforma laboral aprobada en 2025 que abren la puerta a contrataciones flexibles y contribuciones ajustadas al tiempo trabajado.
La reglamentación establecerá que los descuentos para salud, pensiones y riesgos profesionales se liquiden en proporción directa a las horas laboradas. Aunque el modelo introduce flexibilidad, los beneficios sociales como primas y cesantías seguirán siendo obligatorios, calculados en función del tiempo de servicio efectivo.
La medida entrará en vigor en un contexto de reducción de la jornada máxima a 42 horas semanales a partir de julio de 2026, lo que elevará el costo de la hora ordinaria para los empleadores. El decreto definirá los cronogramas y las pautas técnicas para que las empresas, los sistemas de nómina y los contratistas se adapten al nuevo modelo, con fechas específicas para su aplicación a nivel nacional. El gobierno entrante busca con esta iniciativa fomentar la formalización laboral y dotar de mayor dinamismo al mercado de trabajo.

